![]() |
| La edad del universo |
¿Tiene mil
millones de años como dicen los datos científicos, o son miles de años, como
dicen los datos bíblicos?
Una de las aparentes contradicciones
entre la Torá y la ciencia es la edad del universo. ¿Tiene mil millones de años
como dicen los datos científicos, o son miles de años, como dicen los datos
bíblicos? De acuerdo con la tradición de la Torá, no llegamos a tener ni 5800
años, a pesar de que los datos del telescopio Hubble o del telescopio en Hawai,
indican un número de 15 mil millones de años.
Intentando resolver
esta contradicción aparente, es interesante mirar históricamente las tendencias
del conocimiento, ya que como es sabido nunca hay pruebas absolutas. Podemos
observar cómo la ciencia ha cambiado su visión del mundo, no siendo esta una
opción de la Torá, puesto que la Torá no tiene la opción de cambiar. (Yo
intentaré no usar los comentarios bíblicos modernos, porque ellos ya conocen a
la ciencia moderna, y están siempre influenciados por ella).
Los únicos datos que
usaré están basados en los comentarios antiguos. Esto incluye el texto de la
Torá (de hace más de 3300 años) con la traducción de la Torá al Arameo del
sabio Onkelos (siglo I), el Talmud (redactado en el siglo V), y los tres
principales comentaristas de la Torá. Hay muchos comentaristas, pero por sobre
todo hay tres que son aceptados por todos: Rashi (siglo XI, Francia), quien
trae la comprensión simple del texto, Maimónides (siglo XII, Egipto), que
maneja los conceptos filosóficos, y Najmánides (siglo XIII, España), uno de los
primeros cabalistas.
Estos antiguos
comentarios fueron concluidos hace cientos o miles de años atrás, mucho antes
de que Hubble fuera un destello en los ojos de su tatarabuelo. Así que no hay
ninguna posibilidad de que la información de Hubble u otros científicos haya
influenciado sobre ellos. Este es un componente importante en mi tentativa de
mantener la siguiente discusión con un alto grado de objetividad.
Un universo con un comienzo
En 1959, fueron
encuestados los principales científicos americanos. Entre todas las preguntas
formuladas estaba la siguiente: "¿Cuál es su concepto de la edad del
universo?". En 1959, la astronomía era popular, pero la cosmología - el
entendimiento del universo a través de la física - estaba recién empezando a
desarrollarse. Los resultados de esa encuesta fueron publicados en la revista
"El Científico Americano" - la revista de ciencias más leída en el
mundo. Dos tercios de los científicos dieron la misma respuesta. La respuesta
que dos tercios - una mayoría abrumadora - de los científicos dio fue:
"¿Comienzo? No
hubo un comienzo. Aristóteles y Platón nos enseñaron hace 2400 años que el universo
es eterno. ¡Oh!, nosotros sabemos que la Biblia dice: 'En el comienzo'; eso es
una linda historia que ayuda a los niños a irse a la cama por las noches, pero
nosotros los científicos sabemos más cosas: no hubo un comienzo".
Eso fue en el año
1959.
En 1965, Penzia y
Wilson descubrieron el eco del Big Bang en la oscuridad del cielo en la noche,
y el paradigma del mundo cambió de un universo que era eterno a un universo que
tiene un comienzo. La ciencia hizo un enorme cambio en su entendimiento sobre el
mundo. ¿Entienden el impacto? ¡La ciencia dijo que nuestro universo tuvo un
comienzo! ¡Que las primeras palabras de la Torá son correctas! La evolución, el
hombre de las cavernas, y muchos otros temas más, pasaron a ser problemas
triviales comparados al hecho de que ahora "entendemos" que tuvimos
un comienzo.
Por supuesto, que el
hecho de que hubo un comienzo no prueba que hubo un Iniciador. Si la segunda
parte de Génesis 1:1 es correcta o no, no lo sabemos desde un punto de vista
secular. La primera parte es: "En el comienzo..."; la segunda parte
es: "...Dios creó los cielos y la tierra". La física admite la
posibilidad de un comienzo sin un Iniciador. Yo no voy a entrar en este tema
por ahora, pero en mi nuevo libro, "The Science of God", examinaré el
tema en detalle.
La pregunta en la que
nos habíamos quedado es: ¿Hace cuánto tiempo ocurrió ese "comienzo"?
¿Fue como dice la Torá, hace un poco más de 5700 años, o hace 15 mil millones
de años como es afirmado por la comunidad científica?
Todo comenzó en Rosh HaShaná
Lo primero que
tenemos que entender es el origen del calendario judío. En nuestro calendario,
la cuenta de los años comienza a partir del día de la creación de Adam, el
primer hombre. Pero además, hubo seis días anteriores a la creación de Adam y estos
seis días son también significativos. Por supuesto, la pregunta sería: ¿desde
cuándo contamos el día cero?
En Rosh Hashaná, el
comienzo del año judío, tocamos el shofar tres veces durante el servicio de
musaf (en la mañana). Inmediatamente después de tocar el shofar decimos la
siguiente oración:
"Haiom harat
olam" - "Hoy fue creado el mundo".
Esta oración puede
implicar que Rosh Hashaná conmemora la creación del universo. Pero no es así.
Rosh Hashaná sí conmemora una creación, pero no la creación del universo.
Tocamos el shofar tres veces para conmemorar tres creaciones que tuvieron lugar
en los seis días del génesis. Primero fue la creación de todo el universo y sus
leyes naturales. Luego, en el día quinto, fue creada la vida animal.
Finalmente, al final del sexto día, fue creada la vida humana, y justo aquí
aparece Rosh Hashaná. Esto significa que nosotros comenzamos a contar nuestros
casi 5800 años desde la creación de Adam, el primer hombre, en el sexto día de
la creación del mundo.
Nosotros tenemos un
reloj que comienza con Adam, y los seis días de la creación están separados de
este reloj. Esto nos indica que la Biblia tiene dos relojes.
Esto puede parecer
una moderna racionalización si no fuese por el hecho de que los comentarios
talmúdicos de más de 1500 años de antigüedad, ya nos habían hablado de estos
conceptos. En el Midrash (Vaikrá Rabá 29:1) encontramos que todos los Sabios
están de acuerdo en que Rosh Hashaná conmemora la creación de Adam y que los
seis días del génesis están separados de nuestro sistema de "contar el
tiempo".
Cuando esta
información fue registrada por primera vez, 1500 años atrás, no fue porque uno
de los Sabios estaba hablando con su hijo de 10 años que le dijo: "Papi,
¡no lo vas a creer! ¡Fuimos hoy al museo y aprendimos todo sobre un mundo de
mil millones de años!", a lo que el padre le contestó: "Oh, entonces
más vale que cambie la Biblia y en mi calendario contaré por separado los
primeros seis días".
Esto no fue lo que
pasó. Tú tienes que situarte 1500 años atrás, cuando las personas viajaban en
burro y no había electricidad.
¿Por qué los primeros
seis días fueron sacados del calendario? En ese tiempo no había necesidad de
separarlos.
La razón por la cual
fueron separados es porque el tiempo es diferente en esos seis días del
génesis. "Fue la noche y la mañana; día uno, segundo día, tercer día,
etc.", es una manera exótica y rara para describir el tiempo.
A partir de Adam, el
curso del tiempo es descrito totalmente en términos humanos. Adam vivió 930
años, Set vivió 912 años, etc. Desde Adam en adelante, el curso del tiempo es
totalmente humano. Pero antes de Adam, el tiempo es un concepto abstracto:
"noche y mañana". Es como si estuvieras observando los hechos desde
un punto de vista en el que no estás íntimamente relacionado con ellos.
Mirando más profundamente el texto
Tratando de entender
el curso del tiempo, tenemos que recordar que los primeros seis días de la
creación están descriptos en sólo 31 versículos. Los seis días del génesis, los
cuales provocaron a mucha gente dolores de cabeza tratando de entender a la
ciencia como una oposición de la Biblia, ¡están encerrados en estas 31
oraciones!
En el MIT, en la
biblioteca de Hayden, tenemos 50.000 libros que tratan el tema del desarrollo
del universo: cosmología, química, termodinámica, paleontología, arqueología y
las físicas de alta energía de la creación. En Harvard, en la biblioteca
Weiger, hay probablemente 200.000 libros que hablan de estos mismos temas. Pero
la Biblia sólo nos ofrece 31 oraciones acerca del tema, y no pienses que con
una simple leída sabrás cada detalle que aparece dentro del texto, pues es
obvio que tenemos que profundizar en su entendimiento para obtener la
información que buscamos.
La idea de tener que
profundizar en el texto no es una racionalización. El Talmud (Jagiga Cáp. 2)
nos dice que desde la primera oración de la Biblia hasta el comienzo del
segundo capítulo, el texto está escrito en forma de parábola - un poema con un
texto y un subtexto. Ahora, sitúate 1500 años atrás, en los tiempos del Talmud.
¿Por qué el Talmud piensa que fue una parábola? ¿Piensas que 1500 años atrás,
las personas pensaban que Dios no podía hacer el universo solamente en seis
días?
Nosotros tenemos el
problema hoy en día con la cosmología y los datos científicos. Pero 1500 años
atrás, ¿cuál era el problema que había con los primeros seis días? Ninguno. No
había problema.
Entonces cuando los
Sabios excluyen a los primeros seis días de nuestro calendario y dicen que todo
el texto es una parábola, no es porque tratan de justificar lo que vieron en el
museo local. No había museos en aquellos tiempos. Nadie estaba excavando para
encontrar fósiles. El hecho es que una leída profunda del texto pone en claro
que hay mucha información oculta plegada en capas por debajo de la superficie.
La idea de buscar un
significado más profundo en la Torá no difiere de la idea de buscar un
significado más profundo en la ciencia. Si te levantas temprano en la mañana,
verás al Sol saliendo por el este. Espera algunas horas y el Sol se pondrá por
el oeste. La "lectura" simple es: "el Sol está girando alrededor
de la Tierra". Pero hay mucho más que eso. ¿Y la Tierra girando en su eje?
¿Y si te olvidas del resto del universo y sólo tomas el sistema
solar-terrestre? No es el Sol quien se está moviendo, a pesar de que eso es
todo lo que se recibe a través de la percepción humana.
En el sistema
solar-terrestre es el Sol quien está parado y la Tierra es la que está
trasladándose y rotando en su eje. Esto significa que en este momento nos
estamos moviendo a 1600 Km. por hora. "Allí van las nubes, ¡mira como
pasan zumbando!". No, eso no es lo que está pasando, porque todos nos
estamos moviendo juntos. Nosotros no lo sentimos porque es un movimiento de
inercia, no hay aceleración. Es por eso que nos sentimos como si estuviésemos
parados. Pero de hecho nos estamos moviendo a aproximadamente 1670 Km. por hora
cuando rotamos para obtener un día y una noche en un ciclo de 24 horas.
Nuestra Tierra se
mueve alrededor del Sol a 30 Km. por hora aproximadamente y todo el sistema
solar se mueve alrededor del centro de nuestra galaxia a 250 Km. por segundo
aproximadamente. Pero ¿sentimos algo? No. Es por eso que cuando Galileo
discutió y proclamó que la Tierra no estaba quieta, fue arrestado.
Así como miramos
profundamente en la ciencia, también necesitamos mirar profundamente en el
texto bíblico. Miles de años atrás aprendimos que en el texto hay entrelíneas
que expanden la idea que hay detrás de él. Son estas entrelíneas las que yo
quiero ver ahora.
La historia de la naturaleza y la historia humana
Hay fuentes judías
tempranas que nos dicen que el calendario está dividido en dos partes (aún
precediendo al Midrash Vaikrá Rabá, que tiene más de 1500 años y lo dice
explícitamente). En el último discurso que Moshé le dio al pueblo, él les dice
que para ver las huellas de Dios en el universo, "consideren los días de
antaño, entiendan los años de las generaciones" (Deuteronomio 32:7).
Najmánides, en nombre de la Cábala, pregunta: "¿Por qué Moshé quiebra el calendario
en dos partes: 'Los días de antaño' - por un lado, y 'los años de las
generaciones' - por el otro? Porque 'consideren los días de antaño' se refiere
a los seis días del génesis, mientras que 'entiendan los años de las
generaciones' se refiere a todo el tiempo que se cuenta desde Adam en
adelante".
Moshé dice que
podemos ver el "sello" de Dios en el universo de una o de dos
maneras. Mirando los fenómenos de los seis días y el desarrollo de un universo
que es increíble, y si eso no te impresiona, entonces puedes considerar a la
sociedad desde Adam en adelante - el fenómeno de la historia humana. De
cualquiera de las dos maneras podrás encontrar el "sello" de Dios.
Recientemente me
encontré en Jerusalem con el Profesor León Lederman, Premio Nobel en física.
Estábamos hablando de ciencia, obviamente, y en la conversación le dije:
"¿Qué piensas sobre la espiritualidad, León?". Él me contestó:
"Shroeder, yo puedo hablar de ciencia contigo, pero sobre espiritualidad
habla con las personas que están del otro lado de la calle, los teólogos".
Él continuó: "Pero sí encuentro increíble el retorno del pueblo judío a su
tierra".
Interesante. La
primera parte de la declaración de Moshé, "consideren los días de
antaño" - sobre los seis días del génesis - no impresionó al Prof. Lederman.
Pero "entiendan los años de las generaciones" - la historia humana -
sí lo impresionó. El Prof. Lederman no encontró nada asombroso en que los
esquimales coman peces en el Ártico y no encontró nada grandioso en que los
griegos coman musaka en Atenas. Pero él sí encuentra algo realmente increíble
el que los judíos coman falafel en la calle Yaffo porque no tendría que haber
pasado. Históricamente, no tiene ninguna lógica ni sentido que los judíos hayan
vuelto a la Tierra de Israel. Sin embargo, eso es lo que pasó.
Y esa es una de las
funciones del pueblo judío en el mundo: actuar como una prueba y una
demostración. Nosotros sólo queremos que la gente entienda que hay algo en la
historia que hace que ésta no sea en absoluto casualidad. Que hay una dirección
en el curso de la historia. El mundo ya lo ha visto a través nuestro. No es
casualidad que Israel está en la primera página del New York Time más que
cualquier otra nación.
¿Qué es un "día"?
Volvamos a los seis
días del génesis. Ya aprendimos que cuando el calendario judío marca cinco mil
setecientos y tantos años, nosotros debemos agregarle a esa cantidad
"otros seis días".
Hace unos años
adquirí el fósil de un dinosaurio que estaba fechado (por dos cadenas
radioactivas de desintegración) en 150 millones de años. (Si ustedes vienen a
visitarme en Jerusalem, con mucho placer les mostraré el fósil - la vértebra de
un plesiosaurio). Mi hija de siete años dijo: "¡Aba! ¿¡Dinosaurios!? ¿Cómo
pueden existir dinosaurios de 150 millones de años cuando mi maestro de Biblia
dice que el mundo aún no tiene 6000 años?". Entonces le dije a mi hija que
mire en el libro de Salmos 90:4. Allí podrás encontrar algo bastante increíble.
El Rey David dice: "1000 años a Tus ojos (Dios), son como un día que pasa
y una fracción de la noche". Quizás el tiempo es diferente desde la
perspectiva del Rey David de lo que lo es desde la perspectiva del Creador.
Quizás el tiempo es diferente...
El Talmud, tratando
de entender las entrelíneas de la Torá, analiza la palabra "jóshej" -
que generalmente traducimos como oscuridad. Cuando la palabra
"jóshej" aparece en Génesis 1:2, el Talmud explica que significa
"un fuego negro" - una energía negra, una clase de energía que es tan
poderosa que no se puede ver. Dos versículos después, en Génesis 1:4, el Talmud
explica que la misma palabra - "jóshej"- significa
"oscuridad", la ausencia de luz.
Otras palabras,
tampoco son entendidas por su definición común. Por ejemplo, "máim" -
generalmente significa "agua", pero Maimónides dice que en el estado
original de la creación, la palabra "máim" también significa
"los bloques de la construcción del universo".
Otro ejemplo podemos
encontrar en Génesis 1:5, donde dice: "Fue la noche y la mañana - día
uno". Esta es la primera vez que un día está cuantificado: noche y mañana.
Najmánides habla sobre el significado de la noche y la mañana. ¿Esto quiere
decir: "puesta del sol y salida del sol"? Ciertamente parecería eso.
Pero Najmánides
recalca un problema. El texto dice "fue la noche y la mañana - día
uno", "fue la noche y la mañana - segundo día", "fue la
noche y la mañana - tercer día", pero sólo recién en el cuarto día el sol
es creado. Najmánides dice que cualquier lector inteligente puede ver un
problema obvio en esto. ¿Cómo tenemos un concepto de "noche y mañana"
en los tres primeros días si el sol sólo es mencionado en el cuarto día?
Nosotros sabemos que
el autor de la Biblia - aún si piensas que fue un grupo de beduinos sentados
alrededor de una fogata en la noche - fue inteligente. Él, ella o eso produjo
un Best Seller por miles de años, así que no puedes decir que se equivocó al
escribir que el sol apareció recién en el cuarto día. La verdadera intención
del autor es enseñarnos que a medida que pasa el tiempo y las personas
entienden más sobre el universo, se puede penetrar más profundo dentro del
texto.
Najmánides responde
que el texto usa las palabras "vaiehí érev" - pero no quiere decir
realmente "fue la noche". Él explica que las letras hebreas ain,
reish, bet - que forman la raíz de la palabra "érev" - encierran la
idea de desorden, mezcla, y a la noche se la llama "érev", porque
cuando el sol baja, la visión se hace confusa. El significado literal de
"vaiehí érev" es entonces: "hubo desorden". Por otro lado -
dice Najmánides - la palabra de la Torá para "mañana" -
"bóker" - es el opuesto absoluto a "érev". Cuando el sol
sale, hay "bikoret", el mundo se hace ordenado pues hay luz y tenemos
nuevamente la posibilidad de discernir.
Es por eso que no fue
necesario nombrar al sol hasta el cuarto día. Porque desde la noche hasta la
mañana hay un camino desde el desorden al orden, del caos al cosmos. Esto es
algo que cualquier científico va a testificar que nunca pudo haber ocurrido en
un sistema sin una guía. El orden nunca surge del desorden espontáneamente. Debe
haber una guía para el sistema. Esto es una declaración inequívoca. El orden no
puede surgir del desorden por reacciones casuales (en la teoría puede, pero en
las probabilidades el número es tan infinitamente pequeño, que los físicos ven
las probabilidades como cero).
Las leyes de la
naturaleza guían el desarrollo del mundo y hay una cantidad monumental de
información sobre el desarrollo que está codificada en los primeros seis días
de la creación. Pero no está incluida explícitamente en el texto, de lo contrario
¡tendríamos creaciones en cada oración!
La Torá quiere que te
asombres con el curso del orden, comenzando de un plasma caótico y terminando
en una sinfonía de vida. Día a día el mundo progresa hasta niveles más y más
altos. Orden que surge del desorden... es pura termodinámica... y está dicha en
terminología de hace 3000 años atrás.
La creación del tiempo
Cada día de la
creación está numerado, aún así hay discontinuidad en la manera en que los días
están numerados. El versículo dice: "fue la noche y la mañana; día
uno". Pero en el segundo día no dice "fue la noche y la mañana; día
dos", sino que dice: "fue la noche y la mañana; segundo día", y
la Torá continúa con esta forma: "fue la noche y la mañana; tercer día...
cuarto día... quinto día... el sexto día".
Sólo en el primer
día, el texto usa una forma diferente: no es el "primer día", sino el
"día uno" (iom ejad). Hay muchas traducciones que cometen el error de
escribir "primer día". Esto es porque los editores quieren que las
cosas se vean lindas y consistentes. ¡Pero de esa manera anulan el mensaje
verdadero del texto! Ya que hay una diferencia cualitativa, como nos dice
Najmánides, entre "uno" y "primero": uno es absoluto;
primero es comparativo.
Najmánides explica
que en el día uno, el tiempo fue creado. Esto es una visión fenomenal. El
tiempo fue creado. Yo puedo entender crear materia, inclusive espacio. ¿Pero
tiempo? ¿Cómo se crea el tiempo? No puedes agarrar el tiempo. No puedes
siquiera verlo. Tú puedes ver espacio y materia, sentir energía, ver energía
eléctrica. Yo entiendo una creación en esos campos. ¿Pero la creación del
tiempo? Hace 800 años atrás, Najmánides llegó a este entendimiento porque la
Torá usa la frase "día uno". Y eso es exactamente lo que Einstein
enseñó en la Teoría de la Relatividad: que hubo una creación, no sólo de
espacio y materia, sino también de tiempo.
La Ley de la Relatividad de Einstein
Miramos al universo y
decimos: "¿Cuán viejo es el universo? Mirando atrás en el tiempo, el
universo tiene 15 mil millones de años aproximadamente". Esta es nuestra
visión del tiempo. Pero ¿cuál es la visión del tiempo según la Biblia? ¿Cómo ve
ella el tiempo? Quizás ve el tiempo de manera diferente. Y eso hace una gran
diferencia.
Albert Einstein nos
enseño que la cosmología del Big Bang no sólo trae en existencia espacio y
materia, sino que también el tiempo es parte de esta cuestión. El tiempo es una
dimensión. El tiempo está afectado por tu visión del tiempo. "Cómo lo
ves" depende de "desde dónde lo estás mirando". Un minuto en la
luna va más rápido que un minuto en la Tierra. Un minuto en el sol va más
despacio. El tiempo en el sol está realmente estirado de tal manera que si
podríamos poner un reloj en el sol, correría más despacio. Es una diferencia
pequeña pero es mensurable y medida.
Si pusiéramos una
naranja allí a madurar, tomaría más tiempo que madure. ¿Por qué? Porque el
tiempo corre más despacio. ¿Lo sentiríamos correr más despacio? No. Porque
nuestra biología sería parte del sistema. Si estuviésemos viviendo en el Sol,
los latidos de nuestro corazón serían más lentos. Donde sea que estemos,
nuestra biología está sincronizada con el tiempo local.
Si pudiéramos mirar
de un sistema a otro, veríamos el tiempo de manera muy diferente, porque
dependiendo de factores como la gravedad y la velocidad, percibiríamos el
tiempo de manera muy diferente. El flujo del tiempo varía de un lugar a otro.
De ahí el término: Relatividad.
Por ejemplo: una
noche estábamos sentados en la mesa cenando, cuando mi hija de 11 años
preguntó: "¿Cómo tu puedes tener dinosaurios? ¿Cómo puedes tener mil
millones de años científicamente, y miles de años bíblicamente al mismo
tiempo?". Entonces le dije que imagine un planeta donde el tiempo está tan
estirado que mientras nosotros vivimos dos años en la Tierra, sólo tres minutos
pasaron en el planeta. Esos lugares realmente existen y son observados desde la
tierra. Sería difícil vivir allí con las condiciones locales y no podríamos
llegar allí tampoco, pero haciendo experimentos mentales podemos lograrlo. Dos
años van a pasar en la Tierra y tres minutos van a pasar en el planeta.
Entonces mi hija dijo: "¡Grandioso! Mándame al planeta. Yo estaré tres
minutos allí. Haré dos años de tareas escolares por adelantado. Volveré a casa
y no habrá tareas por dos años".
Buen intento.
Asumiendo que su edad era de 11 años cuando parte y de sus amigas también, ella
pasa tres minutos en el planeta y luego vuelve a casa (el tiempo de viaje no
lleva tiempo), ¿qué edad tiene ella cuando vuelve? Once años y tres minutos.
Pero sus amigas tienen 13 años porque ella vivió tres minutos mientras que
nosotros vivimos dos años. Sus amigas crecieron de 11 a 13 años, mientras ella
sólo 3 días.
Si ella hubiese
mirado hacia nuestro planeta, su percepción del tiempo en la Tierra hubiese
sido que todo se estaba moviendo muy rápidamente. Ya que al pasar un minuto
suyo, habrían pasado miles de los nuestros. Y si nosotros miráramos para
arriba, veríamos que ella se está moviendo muy despacio.
¿Cuál es el tiempo
correcto? ¿Tres años o tres minutos? La respuesta es: ambos. Los dos pasan al
mismo tiempo. Esa es la herencia de Albert Einstein. Literalmente hay billones
de lugares en el universo, donde si pondríamos un reloj en esa lugar, éste
correría tan despacio que desde nuestra perspectiva (si pudiéramos llegar hasta
tan lejos) pasarían 15 mil millones de años... pero el reloj en esa remota
localidad marcaría seis días y nadie discute estos datos.
El viaje en el tiempo y el Big Bang
¿Pero cómo ayuda esto
a explicar la Torá? Porque de todas maneras el Talmud y los comentaristas
parecen decir que los seis días del génesis fueron períodos regulares de 24
horas.
Miremos un poco más
profundamente. Las fuentes clásicas judías dicen que antes del comienzo
nosotros no sabemos realmente que hubo; no podemos decir lo que antecedió al
universo. El Midrash pregunta: ¿Por qué la Torá comienza con la letra Bet?
Porque la Bet está cerrada en todas las direcciones, hacia arriba, hacia abajo
y hacia la derecha; y sólo está abierta en su lado izquierdo, en dirección de
la continuación del texto. Es por eso que no podemos saber lo que viene antes -
sólo lo que viene después.
Najmánides
complementa la afirmación. Él dice que a pesar de que los días tienen 24 horas,
ellos contienen "kol iemot haolam" - todas las edades y todos los
secretos del mundo.
Najmánides dice que
antes del universo no hubo nada... pero repentinamente toda la creación
apareció como un grano minúsculo. Él da la dimensión del grano: algo muy
pequeño, como el tamaño de un grano de mostaza; y dice que es la única creación
física. No hubo otra creación física; todas las otras creaciones fueron
espirituales. El nefesh (el alma de los animales) y la neshamá (el alma del ser
humano) son creaciones espirituales. Hay una sola creación física y esa
creación fue un pequeño grano. El grano fue todo lo que había. Cualquier otra
cosa era Dios. En ese grano estaba toda la materia prima que sería usada para
hacer todo lo demás. Najmánides describe a la sustancia como "dak meod,
ein bo mamash" - algo muy pequeño, que no hay sustancia en él. Y cuando
este grano se expandió, esta sustancia - tan delgada que no tiene esencia - se
transformó en materia, como ya sabemos.
Más adelante
Najmánides escribe: "misheiesh, itfos bo zman" - desde el momento que
toda la materia se formó a partir de esta sustancia insustancial, el tiempo se
relacionó con ella. No hubo un "comienzo". El tiempo fue creado al
comienzo. Cuando la materia se condensa, se congela, fuera de esta sustancia
tan delgada que no tiene esencia - ahí es donde el reloj bíblico comienza.
La ciencia ha
mostrado que hay una sola "sustancia insustancial" que puede
transformarse en materia y es la energía. La famosa ecuación de Einstein:
E=MC², nos dice que la energía puede transformarse en materia... y una vez que
se transformó en materia, el tiempo toma lugar.
Najmánides ha hecho
una afirmación increíble. Yo no sé si él conocía las leyes de la Relatividad
pero nosotros sí las conocemos. Sabemos que la energía (ondas radiales, rayos
gama, rayos x, rayos de luz) viajan a la velocidad de la luz que es 300
millones de metros por segundo. A esa velocidad el tiempo no transcurre. El
universo se fue avejentando pero el tiempo sólo tuvo lugar cuando la materia se
hizo presente. Este momento del tiempo, antes de que el reloj bíblico comience,
duró 1/100.000 de un segundo aproximadamente. Un tiempo ínfimo. Pero en ese
tiempo el universo se expandió de ser un grano pequeño hasta el tamaño del
Sistema Solar. Desde aquel momento en adelante tenemos materia y el tiempo
corre. El reloj comienza aquí.
Ahora, el hecho de
que la Torá nos dice que hay "noche y mañana, día uno", nos viene a
enseñar el tiempo desde una perspectiva Bíblica.
Einstein comprobó que
el tiempo varía de un lugar a otro en el universo, y que el tiempo varía de una
perspectiva a otra perspectiva en el universo. La Torá dice que hay "noche
y mañana, día uno".
Si la Torá nos
hubiese hablado del tiempo en los días de Moshé y el Monte Sinai - bastante
después de Adam - el texto no hubiese dicho "día uno", porque cuando
estuvimos en el Sinai, millones de días ya habían pasado desde la creación y
como había una gran cantidad de tiempo con el cual comparar al día uno, hubiese
dicho "primer día". En el segundo día del génesis, la Torá dice
"segundo día", porque ya había un primer día con el cual compararlo.
Podíamos decir en el segundo día "lo que pasó en el primer día", pero
no podíamos decir en el primer día "lo que pasó en el primer día",
porque "primero" implica comparación, una serie existente, y todavía
no había una serie existente. Un día era todo lo que había.
Aún si la Torá
hubiese visto el tiempo desde Adam, hubiese dicho "primer día",
porque para su propia afirmación habían seis días. Pero la Torá dice "día
uno" porque la Torá está mirando hacia adelante no desde Adam sino desde
el comienzo, y dice: ¿cuántos años tiene el universo? Seis días (hasta Adam).
Mirando hacía atrás
en el tiempo, decimos que el universo tiene 15 mil millones de años. Pero todo
científico sabe que cuando decimos que tiene 15 mil millones de años, hay una
parte de esta oración que nunca se dice. La otra parte de la oración es: El
universo tiene 15 mil millones de años visto desde las coordenadas del
tiempo-espacio que utilizamos donde nosotros estamos. Esa es la visión de la
relatividad de Einstein.
La clave es que la
Torá mira hacia adelante en el tiempo, desde coordenadas de tiempo-espacio muy
diferentes, cuando el universo era pequeño. Pero desde entonces el universo se
ha expandido. El espacio se expande, y esa expansión del espacio cambia
totalmente la percepción del tiempo.
Imagínate volviendo
atrás miles de millones de años hasta el comienzo del tiempo. Ahora haz de
cuenta, en el comienzo del tiempo, que hay una comunidad inteligente (esto es
totalmente ficticio). Imagina que la comunidad inteligente tiene un láser y
está por disparar una onda de luz, y cada segundo sale un pulso. Cada
segundo...un pulso. Pulso. Pulso. Disparan la luz y luego, millones de años más
tarde, más allá de la línea del tiempo, nosotros aquí en la tierra tenemos un
gran satélite y recibimos ese pulso de luz. En ese pulso de luz está impreso
(el imprimir información en la luz es llamado fibras ópticas) "Yo les
estoy enviando un pulso cada segundo". Luego un segundo pasa y el próximo
pulso es enviado.
Ahora, la luz viaja a
300 millones de metros por segundo, así que los dos pulsos de luz están
separados por 300 millones de metros. Ellos viajan a través del espacio por
miles de millones de años y llegarán a la tierra miles de millones de años más
tarde. Pero... ¡un momento! ¿El universo está estático? No. El universo se está
expandiendo. Esa es la cosmología del universo. Y eso quiere decir que se está
expandiendo dentro de un espacio vacío afuera del universo. Existe sólo el
universo. No hay espacio afuera del universo. El universo se expande mediante
la expansión del espacio. Es así que estos pulsos viajan a través de miles de
millones de años y el universo se expande y el espacio se expande. ¿Qué sucede
entonces con estos pulsos? El espacio entre ellos también se expande. Los pulsos
realmente se alejan más y más.
Miles de millones de
años más tarde, cuando el primer pulso llega, nosotros decimos: "Oh, ¡un
pulso!". Y en él está escrito: "Yo les estoy enviando un pulso cada
segundo". Tú llamas a todos tus amigos y esperas el siguiente pulso.
¿Llega el pulso un segundo más tarde? ¡No! ¿Un año más tarde quizás? No. Quizás
miles de millones de años más tarde. Porque dependiendo de cuánto tiempo este
pulso de luz ha viajado a través del espacio, se determinará la expansión que
ha sufrido. Esto es cosmología estándar.
¿15 mil millones de años o 6 días?
Hoy en día nosotros
miramos al tiempo hacia atrás y vemos 15 mil millones de años. Mirando hacia
adelante, desde un universo muy pequeño – miles de millones de veces más
pequeño - la Torá nos dice: "seis días". Verdaderamente, los dos
datos pueden ser correctos.
Lo que es excitante
en los últimos años en la cosmología, es que ahora nosotros hemos cuantificado
los datos para saber la relación entre la "visión del tiempo" desde
el comienzo, y la "visión del tiempo" hoy en día. No es ciencia
ficción. Cualquiera de una docena de libros de física trae el mismo número. La
relación general entre el tiempo cerca del comienzo y el tiempo hoy en día es
un millón de millones. Eso es 1 con 12 ceros detrás de él. Entonces, cuando una
visión desde el comienzo mirando hacia adelante dice "yo les estoy
enviando un pulso por segundo", ¿lo veremos cada segundo? No. Lo veremos
cada millón de millones de segundos. Porque eso es el efecto de expansión de la
extensión del universo.
La Torá no dice cada
segundo. Dice "seis días". ¿Cómo veríamos esos seis días? Si la Torá
dice: estamos enviando información por seis días, ¿recibiríamos esa información
como seis días? No. Recibiríamos esa información como seis millones de millones
de días. Porque la perspectiva de la Torá es desde el comienzo en adelante.
Seis millones de
millones de días es un número muy interesante. ¿Cuánto sería en años? Dividido
por 365, viene a ser algo así como 16 mil millones de años. Esencialmente la
edad estimada del universo. ¡Una buena estimación para 3000 años atrás!
La manera en que
estas dos cantidades se igualan es extraordinaria. No estoy hablando como un
teólogo; Estoy haciendo una afirmación científica. Yo no saqué estos números de
un sombrero. Es por eso que me extendí en mi explicación, para que ustedes
puedan seguirla paso a paso.
Ahora podemos seguir
adelante. Miremos el desarrollo del tiempo día a día, basado en la expansión.
Cada vez que el universo se duplica, la percepción del tiempo se divide al
medio. Cuando el universo era pequeño, se doblaba rápidamente. Pero a medida
que el universo se hace más grande, tarda más tiempo en duplicarse. Este ritmo
de crecimiento de la expansión está citado en "Los Principios de la
Cosmología Física", un texto que es usado en todo el mundo.
Los cálculos resultan
de la siguiente manera:
El primero de los
días bíblicos duró 24 horas, visto desde "la perspectiva del comienzo del
tiempo". Pero la duración desde nuestra perspectiva es de 8 mil millones
de años.
El segundo día, desde
la perspectiva de la Torá, duró 24 horas. Desde nuestra perspectiva duró la
mitad del día anterior, 4 mil millones de años.
El tercer día también
duró la mitad del día anterior, 2 mil millones de años.
El cuarto día - mil millones
de años.
El quinto día -
quinientos millones de años.
El sexto día -
doscientos cincuenta millones de años. Cuando sumamos los seis días, obtenemos
como resultado que la edad del universo es de 15 y 3/4 mil millones de años.
Igual que lo que dice la cosmología moderna. ¿Es casualidad?
Pero hay más aún. La
Torá nos cuenta qué pasó en cada uno de esos días. Ahora puedes tomar la
cosmología, la paleontología, la arqueología, leer sobre la historia del mundo
y verificar si se asemejan o no día por día. Te doy un adelanto, se asemejan
tanto que te dará escalofrío en todo el cuerpo cuando lo leas.
